Consumo y eficiencia energética de nuestra gama de Spas
El consumo de un spa depende del aislamiento, la cubierta, el volumen de agua, la temperatura exterior, los ciclos de filtración y la frecuencia de uso. Por eso, la eficiencia debe valorarse teniendo en cuenta el funcionamiento completo del equipo, no únicamente la potencia de sus componentes.
El ahorro energético en un spa no depende de un único elemento, sino de la integración de todos sus sistemas. Desde la bomba de circulación hasta el calentador, cada componente influye directamente en el consumo final. Una configuración optimizada permite disfrutar del spa con un coste energético significativamente reducido.

Bomba de circulación de bajo consumo
La bomba de circulación trabaja con un consumo de solo 39W, muy por debajo de las soluciones habituales del mercado, donde es frecuente encontrar bombas de 200W, 250W o incluso 375W. Esta diferencia supone una reducción sustancial del consumo continuo, ya que la circulación es uno de los sistemas que más tiempo permanece en funcionamiento.

Calentador optimizado para eficiencia real
El sistema de calentamiento utiliza una potencia de 1500W, frente a los 3000W que incorporan muchos otros fabricantes. Este enfoque permite mantener la temperatura del agua de forma estable, evitando picos de consumo elevados y mejorando la eficiencia energética global del equipo.
¿Qué influye en el consumo energético de un spa?
- Consumo energético significativamente inferior frente a spas convencionales
- Reducción del gasto mensual en electricidad
- Funcionamiento continuo optimizado gracias a componentes de baja potencia
- Mayor estabilidad térmica con menor demanda energética
- Eficiencia real validada en condiciones de uso habituales
Consumo medido en una prueba independiente
- Ubicación: Madrid
- Temperatura exterior: 15ºC
- Temperatura del agua: 38ºC
- Uso diario: 20 minutos
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